Título: Agua sucia.
Autor: Antonio Rodríguez del Castillo.
Editorial: Leer-e.
Año:2012
Género: Novela negra.
Páginas:373-Digital
ISBN: 978-84-15551-77-5
Esta
reseña pertenece a la lectura conjunta organizada por Xula en su blog Caminandoentre libros. Gracias por el sorteo en el que resulté premiado y gracias por tu
esfuerzo en organizarla.
El
título de la novela responde a “Agua sucia” y su sinopsis es esta:
Antoine Sartre muere atropellado en la estación de metro de Denfert
Rochereau en París. La policía francesa concluye de forma apresurado que ha
sido un suicidio. Lejos están de imaginar que este hecho luctuoso está
relacionado de forma directa con la colisión del Alejandría y el Mesana en
aguas del estrecho de Gibraltar unos meses atrás.
Jacinto Reyes, perito especializado en accidentes marítimos,
cincuentón, bebedor, recién divorciado y un tanto escéptico con lo que le pueda
deparar la vida, es enviado para tasar los desperfectos producidos en el
Mesana. Lo que parecía a priori una investigación rutinaria se complica de
manera espectacular por la aparición de una red mafiosa que intentará ocultar
un secreto que atesora uno de los barcos implicados. Sin embargo no va ser éste
su mayor reto porque en ese viaje, en el que regresa a la ciudad en la que pasó
su juventud, tendrá que enfrentarse a una mujer a la que conoce demasiado bien,
Alicia.
Sobre el autor no he conseguido obtener mucha información,
así que os remito a su blog, en el que podéis encontrar algún capítulo de la
novela para poder hacer una cata literaria.
En
la portada encontramos una fotografía de la catenaria de una vía del tren, que
tras leer la novela nos resulta evocadora de la resolución de la trama y de una
de las aficiones de nuestro protagonista, Jacinto Reyes, perito de una compañía
de seguros.
A
lo largo de los XIX capítulos, que en su mayoría corresponden con los trece
vertiginosos días en que se desarrolla la acción y las dos partes en que está
estructurada la obra, el autor nos desgranará la personalidad pesimista de
nuestro protagonista y la trama mafiosa en la que se ve envuelto como
consecuencia de un accidente marítimo en el Estrecho entre dos barcos, un ferry
y un mercante, el Mesana y el Alejandría, que pertenecen a la misma compañía naviera,
Hispania, y a la misma compañía aseguradora, Flandes. La investigación tendrá
lugar en la provincia gaditana, Jerez, Tarifa y Cádiz serán algunos de los
escenarios.
En
un principio parece un caso sencillo para un perito en horas bajas como
Jacinto, sólo tiene que elaborar un informe con los daños ocasionados en el
Mesana y volverse a Barcelona para seguir conduciendo su triste vida bajo los
efectos del alcohol. La primera parte de la novela se centrará en la vuelta a
Jerez de Jacinto, ciudad en la que se crió y en la que inició sus estudios, sus
amoríos y sus coqueteos con las drogas. Se nos presenta el caso, al
protagonista, un fracasado profesional tras una silla de oficina, triste, sin
iniciativa, pesimista y sin ambiciones, con una adición desmedida al alcohol,
con una matrimonio roto, y con una juventud tortuosa, marcada por un amor
turbulento y apasionado con su ex novia Alicia, y por una carrera de derecho
abandonada por desidia.
A
lo largo de los primeros capítulos irán apareciendo datos que irán guiando a
Jacinto a lo largo de su investigación. Su antiguo amigo de carrera, Antonio,
estudiante mediocre, aparece en escena como concejal de seguridad ciudadana en
Jerez y le pone en la pista de un vertido de fuel que ha sido silenciado como
consecuencia del accidente marítimo y le informa de que hay víctimas mortales
en el caso. Aparecerá en escena Alicia, su ex novia, a la que no ha podido
olvidar nunca tras el apasionado amor que vivieron en su juventud, y que jugará
un papel protagonista en la trama como abogada consignataria de los dos buques.
Seguirán apareciendo cadáveres, al tiempo que entra en escena la viuda de uno
de los capitanes implicados en el siniestro, que le aportará nuevos datos y
nuevas suposiciones a Jacinto. Es aquí donde verdaderamente comienza la acción
y no parará hasta terminar de leer.
Esta
primera parte concluirá con un intento de asesinato hacia nuestro protagonista
y toda ella sigue una estructura caracterizada porque al final de cada capítulo
Jacinto rememora su vida entera y en especial su relación amorosa con Alicia,
que le hará revelar sus bajas pasiones y mostrarse como un personaje torturado
y amargado, que intenta liberarse de su simple vida.
En
la segunda parte, se verá definitivamente como el centro de la telaraña de un
complot empresarial y político que tratará de borrar las huellas de un vertido
de chapapote y de la trágica historia que se encierra tras el Alejandría y los
cadáveres aparecidos en las costas gaditanas. En ella, nos encontraremos
continuas sorpresas, iremos hilando las pistas y los descubrimientos hasta dar
con una explicación convincente que nos haga comprender el caso.
En
su favor se trata de una novela que se lee muy rápida y que invita a seguir
leyendo constantemente. Nuestro protagonista, más que ser un detective al uso,
es un pringado, aunque inteligente y perspicaz, que más que investigar, se ve
impulsado a seguir descubriendo información por la propia sucesión de acontecimientos.
Entre botella y botella de güisqui y de brandy no le queda más remedio que
desliar la madeja para que no sigan tomándole el pelo y quedando como un
idiota. Esto nos llevará a identificarnos con su situación, que no con sus
vicios, alcohol y putas, que no son nada recomendables.
Se
esconde en la novela, o así me lo parece cierta crítica muy necesaria en mi
comunidad autónoma a la política y a organismos oficiales que tan fácil son de
convencer cuando hay cantidades ingentes de pasta por medio.
El
autor no incluye grandes descripciones, ni de los personajes, ni de los
escenarios, pues a mi entender el objetivo es perfilar la vida de Jacinto, a
través de los pensamientos del protagonista y mantener viva la acción sin
detenerse en exceso en personas o lugares. Y en mi opinión lo consigue con un
lenguaje sencillo y una narración en tercera persona.
Por
tanto es una novela, que con un principio frío, se va calentando
progresivamente hasta no poder dejar de leer y por tanto le voy a dar 3 PLUMAS-BUENO.
Fuentes:

