Autor: RONALDO WROBEL.
Editorial: EDICIONES SIRUELA SA. ALEVOSÍA
Año: 2012
Páginas:224
Género: Novela contemporánea.
ISBN: 978-84-15608-17-2
Os
presento hoy la primera colaboración con alevosía libros, un sello editorial de
Ediciones Siruela SA nacido este mismo año 2012 y que a pesar de su juventud
denota ya una gran calidad en sus publicaciones. Empiezo pues mi andadura con
ellos con “TRADUCIENDO A HANNAH”.
Río de Janeiro, años 30, el
mundo se encamina hacia la
Segunda Guerra Mundial y la ciudad es un hervidero de espías
y agentes dobles, prostitutas, inmigrantes de todas las razas y
nacionalidades…
Max, un humilde zapatero polaco, es reclutado
por los servicios secretos para traducir la correspondencia de los inmigrantes
judíos como él, y de este modo, leyendo las maravillosas cartas que una joven
llamada Hannah escribe a su hermana, nace su amor por esa misteriosa mujer.
AUTOR:
Escritor y abogado brasileño,
Ronaldo Wrobel es conocido por sus novelas, en las que la historia de su
familia, de origen judío, ha influido notablemente. Nacido en 1968 en Río de
Janeiro, es también autor de la novela “Propósitos
de la casualidad”, de los cuentos reunidos en “La raíz cuadrada y otras historias” y de “Nuestras fiestas. Celebraciones judaicas.”
Además ha escrito guiones y tiene una columna mensual en la revista “Menorah”.
“Traduciendo a Ana” ha
sido su primera novela publicada en castellano.
Río de Janeiro, 1936, Brasil vive una
situación política y social convulsa, los comunistas han visto frustrado un
intento de hacerse con el poder y derrocar el régimen de Getúlio Vargas, y los
alemanes buscan adeptos para su causa nazi por aquello de “A río revuelto,
ganancia de pescadores”.
En este agitado clima, Max Goldman, un
zapatero judío procedente de Polonia, tendrá que navegar en un mar plagado de
tiburones, léanse, espías, policías, comunistas, nazis y prostitutas para
intentar que su ética y la embarcación de su vida salgan a flote.
Max, un hombre que cabalga en la desidia, y
pasea la rutina a golpe de martillo en su taller, es reclutado para controlar y
traducir las comunicaciones por carta de la comunidad judía de la ciudad. Los
miedos de su pasado le harán aceptar el encargo e imponerse a la angustia y la
sensación de culpa de inmiscuirse en las vidas de sus compañeros de religión.
Sin embargo, su apego cada vez menor a la religión y su personalidad un tanto
arisca socialmente hablando, le darán argumentos a favor del dilema ético que
surgirá de sus continuas reflexiones.
Su paz sufrirá una puñalada definitiva cuando
caen en sus manos las cartas inocentes e incluso infantiles de dos hermanas
judías, despertando en su fuero interno la necesidad de conocer a Hannah, la
protagonista de la portada y de su desasosiego a partir de entonces. Se
obsesionará con buscarla, conocerla y conquistarla, y esto le llevará a verse
inmiscuido en una historia llena de sobresaltos y sorpresas, que lo situarán en
el centro de la escena como protagonista involuntario de una vida que jamás se
hubiese imaginado llevar.
A través de su amor obsesivo, iremos
conociendo la vida de los principales personajes de esta historia que nos
presenta numerosos sobresaltos y giros inesperados de la acción. Al mismo
tiempo que Max traduce y conoce a Hannah, nosotros les iremos conociendo y
traduciendo a los dos. La historia transcurre de manera lineal, pero con
numerosos pasajes que nos llevan al pasado polaco de los personajes y que nos
ayudan a comprender sus comportamientos, sus secretos, y ciertos hechos
acaecidos en ese periodo histórico como el gobierno de Getúlio Vargas o la Zwig Migdal, organización que jugará un papel importante en la trama.
El lenguaje de la novela es muy sutil, y he
apreciado cierto ahorro de verbos y preposiciones que hacen la lectura
agradable. Se plantean parábolas y múltiples paradojas, que invitan a la
interpretación, y los diálogos son un tanto bruscos, como el clima social y los
personajes. En resumen una novela muy rica en matices y con calidad literaria.
Una pena su corta extensión, 224 páginas
estructuradas en nueve capítulos y un epílogo que cambia la narración, de
tercera a primera persona, y que nos mostrará un final muy trabajado y
estudiado y que deja un gran sabor de boca.
Una gran novela, que recomiendo a todo el
mundo, una fotografía del Brasil de los años 30, y una radiografía de las
consecuencias de nuestras acciones en el pasado y en el presente. 4PLUMAS-BUENÍSIMO.
FUENTES:



