Autor: Wilkie Collins.
Editorial: Funambulista.
Año:2011
Género: Novela de suspense melodramático.
Páginas:496
ISBN: 978-84-96601-30-7
Hola
a todas/os de nuevo. Hoy os traigo al blog una novela que tuve la suerte de
ganar en el sorteo organizado por nuestro compañero Francisco del blog “Un lector indiscreto”.
Sin duda un blog que merece mucho la pena seguir, podéis acceder a él pinchando
en el enlace. Por tanto agradezco a su administrador el sorteo y el placer de
esta lectura.
Lectura
que no es otra que “Corazón y ciencia” cuya sinopsis dice así:
La
historia de amor entre dos jóvenes es el telón de fondo que el genio de Wilkie
Collins utiliza en Corazón y ciencia
para dar voz a su ataque contra la vivisección. El joven doctor Ovid Vere, el
día antes de marcharse al extranjero, donde tiene que ir para recuperar su
afectada salud, se topa casualmente, en una calle de Londres, con una atractiva
mujer de la que se enamora a primera vista y que lo conduce a un concierto
donde ella se desmaya. Después de ayudarla, en calidad de médico, descubre que
se trata de Carmina Graywell, la prima hermana que, después de quedarse
huérfana, había viajado de Italia a Inglaterra para ser educada por la madre
del mismo Ovid (que persigue la herencia de su sobrina…).
Nos situamos frente a uno de los referentes de la
literatura del siglo XIX, Wilkie Collins. En la página de la editorial nos lo
presentan así (en el enlace del nombre podéis consultar más información en
Wikipedia):
Wilkie
Collins nació en Londres en
1824. Muy joven entró como aprendiz en una empresa de comercio de té, que
abandonó pronto para dedicarse a la literatura, campo en el que rápidamente
alcanzó el éxito. Considerado uno de los padres de la narrativa policíaca,
durante sus sesenta y cinco años de vida escribió veintisiete novelas, y más de
cincuenta historias cortas. Fue amigo íntimo de Charles Dickens desde que se
conocieron en marzo de 1851, fecha en que comenzó una fructífera colaboración.
Sus novelas de misterio La dama de blanco
(1860), y la policíaca La piedra lunar
(1868) están consideradas obras cumbres en sus respectivos géneros.
Aquejado de
«gota reumatoide», se aficionó al consumo severo de láudano. Como resultado de
esta adicción, experimentó durante toda su vida alucinaciones paranoides; por
ejemplo, declaraba que se encontraba constantemente acompañado de un doble
suyo, invisible para todos los demás, que él apodaba «el Fantasma Wilkie».
Collins nunca se casó, pero vivió, a temporadas, con la viuda Caroline Graves. Además, tuvo tres hijos con otra mujer, Martha Rudd. En 1870, volvió definitivamente con Mrs. Graves y, hasta su muerte, en 1889, complementó ambas relaciones.
Collins nunca se casó, pero vivió, a temporadas, con la viuda Caroline Graves. Además, tuvo tres hijos con otra mujer, Martha Rudd. En 1870, volvió definitivamente con Mrs. Graves y, hasta su muerte, en 1889, complementó ambas relaciones.
De Wilkie
Collins, en 2006, Editorial Funambulista ha publicado La reina de corazones, un elegante y fascinante juego literario de
novelas dentro de la novela.
Ya
la portada nos sugiere un viaje a plena época victoriana, pues la novela fue
publicada en 1883, año que coincide con el máximo esplendor de la reina
Victoria I (1837- 1901). En ella observamos una pareja de jóvenes mirándose
directamente a los ojos y enfrascados en una conversación, lo que nos lleva a
pensar que están “pelando la pava”. El vestido almidonado, el corsé, el chaleco
y las niñas aprendiendo la lección del día nos muestran una sociedad rígida,
correcta, con una moral conservadora que emanaba de las clases burguesas. Todo
un acierto de portada que refleja perfectamente lo que encontraremos entre las
páginas del libro.
La
novela está estructurada en tres libros
o partes, y estos a su vez en capítulos, en total 63. En el primer libro, a
través de constantes preguntas intercaladas en el texto, el autor nos irá
presentando a los distintos personajes que conforman la historia. Estas
preguntas nos transportan a las personalidades de los protagonistas, a sus
intenciones, sus gestos y su filosofía. De esta forma iremos conociendo la
época de los carruajes, de los conciertos de música, de las institutrices, de
la burguesía resentida y con problemas económicos. Conoceremos a Ovid Vere, un
joven médico de 31 años con problemas de salud, que tropieza con una bella
joven en las calles de Londres, de la que se enamora a simple vista y que luego
resultará ser su prima hermana Carmina. Carmina, 17 añitos la contemplan,
procedente de Italia tras la muerte de su padre, desembarcará en casa de la
señora Gallilee, su fría tía, quien se hará cargo de su tutela hasta que se
case. La señora Gallilee con graves problemas económicos, ve en el testamento
de su hermano fallecido la posibilidad de encauzar su alto nivel de vida y
saldar sus deudas. Sin embargo, no contará con el enamoramiento entre su hijo
Ovid y su tutelada. Tratará de impedir con sucias argucias que este enlace
llegue a buen puerto.
En
la segunda parte, Carmina quedará indefensa ante su tía porque las personas
queridas por ella se alejarán de Londres. Ovid viajará a Canadá para recuperar
su salud y su ama Teresa volverá a Italia para cuidar a su viejo marido. Entre
tanto, las deudas martillearán la siniestra mente de la señora Gallilee, que
tratará de urdir planes maquiavélicos para hundir a su sobrina, que encontrará
una sorprendente aliada. Esta segunda parte tiene un toque epistolar, pues
Carmina se carteará constantemente con su amado y su niñera. Además, sin Smartphone
en los bolsillos tienen que comunicarse con notas y misivas que los criados transportan de casa
en casa.
Por
último, en la tercera parte, Carmina, al borde de la desesperación y tocando
fondo caerá enferma justo cuando las personas que la quieren comienzan volver a
su lado. Finalmente en esta última parte se mostrará el desenlace de la dicotomía
planteada en el título de la novela, triunfando los representantes del corazón,
frente a los representantes de la ciencia.
En
toda la novela encontraremos referencias a la medicina, la botánica, la física,
la astrología, a través sobre todo de la señora Gallilee, con inquietudes en
estos campos. La novela fue catalogada como una crítica a la vivisección,
técnica que tenía sus detractores y sus defensores a finales del siglo XIX.
Es
pues una novela de luchas constantes. Otra
lucha digna de destacar, como hace Maite Roig Costa en el completo e
interesante prefacio de la obra, es la personalidad de la señora Gallilee, que discurre
entre sus intereses “masculinos” de la ciencia, las conferencias, los negocios,
en detrimento de las ocupaciones de las damas de entonces como eran la música,
la poesía o la decoración del hogar.
El
lenguaje que utiliza Collins en la obra es rico y variado, aunque no es
necesario recurrir al diccionario pues la novela está dirigida a todos los
públicos y pensando seguramente en las clases medias y obreras del momento. Lo
más destacado es la descripción minuciosa y detallada de las características
físicas de los personajes, de sus gestos, sus sentimientos, y su forma de
pensar, lo que lleva a Collins como decíamos al principio a introducir
constantes preguntas en la narración para después ir contestándolas perfilando
las características de los protagonistas.
La
novela está narrada en tercera persona, con capítulos cortitos que dan mucha
agilidad y ritmo al texto. Esto hace que nos montemos en los carruajes, que
llevemos notas de una casa a otra y que nos hagamos constantes preguntas sobre
qué pasará y cuál será el siguiente paso de nuestros personajes.
En
este sentido podríamos catalogarla como una novela coral, también como una
novela de suspense melodramático, con una historia de amor de trasfondo. En
definitiva, un clásico evocador y exquisito para degustar, al que le voy a dar
4 PLUMAS-BUENÍSIMO.
Por
cierto ¿qué pensáis de la vivisección?
Fuentes:
